En Martutene Lanbide Eskola creemos que el aprendizaje también sucede fuera del aula. Compartir experiencias, convivir, superar pequeños retos y disfrutar del entorno forma parte del crecimiento personal y del día a día del alumnado.
Hoy hemos vivido una jornada muy especial con una salida al valle de Leitzaran, uno de los entornos naturales más bonitos y singulares de nuestro entorno cercano.
Durante la mañana hemos recorrido el monte disfrutando del paisaje, del aire libre y del tiempo compartido entre compañeros y compañeras. La salida nos ha permitido desconectar de la rutina habitual y vivir una experiencia diferente, reforzando la convivencia y el trabajo en grupo.
Uno de los momentos más especiales del día ha sido la subida por las conocidas mil escaleras de Leitzaran. Se trata de una impresionante escalera formada por aproximadamente mil escalones de hormigón prefabricado, construida como camino de servicio vinculado a la central hidroeléctrica del valle y que salva un desnivel cercano a los 200 metros. Es uno de los elementos más curiosos y conocidos de Leitzaran y supone un auténtico reto físico y una experiencia muy llamativa para quienes la recorren.
La subida ha sido una oportunidad para trabajar el esfuerzo y la constancia, pero también para ayudarse entre todos, compartir el ritmo del grupo y disfrutar de la satisfacción de llegar arriba.
Después del recorrido y aprovechando el buen tiempo, la jornada ha terminado con un baño en el río, un momento perfecto para descansar, disfrutar y cerrar el día entre risas y buen ambiente.
Este tipo de actividades tienen mucho valor dentro de nuestro proyecto educativo de FP Básica en Donostia, porque permiten reforzar aspectos fundamentales como la convivencia, la autonomía, la responsabilidad y el bienestar emocional del alumnado.
En Martutene Lanbide Eskola seguimos apostando por una formación cercana y práctica, conectada con nuestro entorno y con experiencias que dejan huella.